Le Monde 7 septembre 2007
GUATEMALA ENVOYÉ SPÉCIAL
Doña Paula n'arrive plus à retenir ses larmes. ' Depuis huit jours, je vis en enfer. Je ne peux plus dormir ', soupire-t-elle dans la maison-refuge où elle est cachée. Seules les responsables de Survivantes du Guatemala, une association d'aide aux femmes menacées de mort ou maltraitées, connaissent la localisation du refuge. Une femme avec trois jeunes enfants et deux adolescentes de 13 et 14 ans sont les compagnes d'infortune de Paula. Les cinq chambres de la maison, louée depuis un an, peuvent accueillir 25 pensionnaires.
La plus âgée des adolescentes est menacée de mort par une mara, un gang de jeunes très violents. Elle a été témoin de l'assassinat de son frère et de son petit ami. La plus jeune n'a aucun document d'identité. ' Elle a sans doute été volée lorsqu'elle était enfant ', avance Silvia, qui administre le refuge. Seul espace ouvert, la terrasse est cachée des regards par une palissade de tôle surmontée de fils de fer barbelés électrifiés le soir.
Dans la petite salle à manger aux tables recouvertes de toile cirée, Paula Berganza, quatre fois grand-mère à 43 ans, raconte son cauchemar d'une voix monocorde. Une histoire qui résume le climat de terreur qui s'étend au Guatemala, où la violence a marqué la campagne pour les élections générales du 9 septembre. Selon les chiffres officiels, 565 femmes ont été assassinées en 2006, souvent après avoir été violées et torturées. ' Nos chiffres sont plus élevés.
ENVIADO ESPECIAL EN GUATEMALA Doña Paula no consigue retener las lágrimas. Desde hace ocho días vivo en el infierno. No puedo dormir, suspira en la casa refugio donde está escondida. Sólo conocen la dirección del refugio las responsables de Sobrevivientes de Guatemala, una asociación de ayuda a mujeres amenazadas de muerte o maltratadas. Las compañeras de infortunio de Paula son una mujer con tres niños pequeños y dos adolescentes de 13 y 14 años. Las cinco habitaciones de la casa, alquiladas desde hace un año, pueden acoger 25 personas.La mayor de las adolescentes está amenazada de muerte por una mara banda de jóvenes muy violentos. Ha sido testigo del asesinato de su hermano y de su novio. La más joven no tiene documento de identificación. Seguramente la han robado cuando era niña comenta Silvia la administradora del refugio. La terraza, único espacio abierto, está oculta por una valla de latón que termina en alambres, que por la noche se electrifican, de hierro con pinchos. En el pequeño comedor, con mesas cubiertas de plástico, Paula Berganza, de 43 años y con cuatro nietos, cuenta su pesadilla con voz monótona. Una historia que resume el clima de terror que se extiende por Guatemala, donde la violencia ha marcado la campaña de las elecciones generales de 9 de septiembre. Según las cifras oficiales, 565 mujeres, a menudo antes violadas y torturadas, han sido asesinadas en 2006. Norma Cruz, directora de Sobrevivientes de Guatemala, añade, nuestras cifras son más altas. Desde el comienzo del año, se han producido 322 asesinatos de mujeres" y añade, 80% de los casos son imputables al crimen organizado, principalmente a los conflictos entre maras.Norma Cruz, antigua guerrillera, fundó la asociación a raíz de que su hija nacida de un primer matrimonio, siendo niña, fue víctima de abusos sexuales por parte de su compañero, un ex jesuita dirigente de la guerrilla que formaba parte de la comisión para la aplicación de los acuerdos de paz firmados en 1996.