Noticia anterior

Trafalgar Square se humaniza y deja atrás su belicosa apariencia

Trafalgar Square se humaniza y deja atrás su belicosa apariencia

Trafalgar Square ha cambiado su "look"  –perdonen ustedes el anglicismo- se ha humanizado y ha dejado atrás su porte marcial y guerrero. La estatua de una mujer discapacitada y además embarazada, le da a esta plaza un aspecto más humano, más tranquilizador. De todas las maneras, llama la atención, es decir, que nos extraña toparnos con semejante figura.

Una está tan acostumbrada a encontrarse con la regia y solitaria figura apoyada en la maciza columna de mármol de 185 pies del Almirante, a sentirse observada por su fría e inquietante mirada, a verse acechada por un inquisitorial Nelson, tan regio y solitario él, guardado por cuatro feroces reyes de la selva, por no mencionar las estatuas ecuestres de Charles I y George IV, o las de los distinguidos señores Sir Henry Havelock, Sir Charles James Napier o los bustos de Cunningham, Beatty y Jellicoe ... Sin embargo, he de confesar que a pesar de la rutina, cada vez que paso por esta plaza me entra una cierta desazón, un cierto miedo de que alguna de esas criaturas se baje de su pedestal y se líe a estocadas con una. No obstante, las palomas siguen ahí, impertérritas, dando por el tafanario a todo hijo e hija de madre demandando algunas semillas de alpiste o lo que sea para engullir. Sea como fuere, Trafalgar Square ha dejado de ser la plaza de famosos líderes militares y otros hombres distinguidos. Necesitaba algo de feminidad Pues bien como iba diciendo, en esta plaza que despide un cierto tufillo a rancia gloria militar se yergue con todo su esplendor una figura que no es masculina, que tampoco usa uniforme, que sigue viva, y además ¡embarazada de ocho meses y medio!; poco usual pero agradablemente cierto para algunas personas porque otras... están que trinan, que dirían los castizos (o las castizas, ¡vayan ustedes a saber!) Alison Lapper es todo un personaje digno de estar colocada –nos referimos a su estatua- donde está. Y, como dice la misma Lapper, "por lo menos no estoy ahí por haber asesinado a personas", puntualización que también ha cabreado a ciertos mortales que declararon, en el Evening Standard, que los Nazi mataron a muchos soldados británicos que lucharon para evitar que éstos trataran de aniquilar a hombres y mujeres que no cumplían sus estándar de perfección aria, incluyendo a discapacitados; sí, la estatua de Lapper ha despertado todo tipo de sentimientos: algunos que dicen no tener nada contra sujetos discapacitados pero, "… que Trafalgar Square debería ser un lugar donde los "hombres" que han servido a su país sean honrados". Otros comentaban que "me gusta el concepto de tener una estatua que representa a una pequeña minoría de la humanidad", y muchas otras criaturas han señalado que la estatua es elegante y tiene buenas proporciones, que se mira a su cara, a sus pechos y su voluminosa barriga y sólo después nos percatamos de que le faltan las extremidades; tiene que haber diversidad de opiniones y está bien. Tanto el artista, Marc Quinn como la modelo, Allison Lapper están muy contentos con el resultado obtenido y durante dieciocho meses, la figura se exhibirá en el cuarto plinto. Ambos convienen en que la Plaza es un lugar muy "tradicional" pero que piensan que es el sitio exacto para una estatua como esta; hace que se convierta en una declaración impactante acerca de "hacia donde estamos tratando de ir en el siglo 21, un futuro con verdaderas e iguales oportunidades para todo el mundo", apostillaba Lapper. Alison Lapper es una artista que nació -sin brazos y con las piernas cortas debido a una enfermedad congénita llamada focomelia- en 1965 y los primeros diecinueve años de su vida los pasó en instituciones para personas con discapacidades. Cuando cumplió los 19, viajó a Londres y allí se diplomó en Bellas Artes, en 1994. Tuvo que soportar miradas de rechazo y exclusiones por ser "diferente" pero supo salir adelante. Dice que tiene muchas cosas que probar, 'más que cualquier otro sujeto", así que decidió tener una actitud positiva, aunque para ello tenga que estar continuamente peleándome con las "barreras y con los límites'; ahora vive feliz con su hijo Parys. A este respecto comenta que nunca había pensado en ser madre –al ser inconcebible para los demás también lo había sido para ella. Confiesa que hasta el sexto mes de embarazo (que fue cuando le afirmaron que el bebé sería normal) estuvo muy nerviosa "y sí, tenía miedo". A los nueve meses apareció un niño entero y rubio; era normal. "Pero, en cualquier caso, lo habría tenido igual, pensar o decir lo contrario, sería rechazar mi propia existencia', apostilla Allison. Allison Lapper también ha sufrido malos tratos de su ex marido. Se casó cuando contaba veintidós años: "los malos tratos continuaron durante nueve meses, mas o menos, pero enseguida me marché. Me pegaba porque era una mujer fuerte. Pensaba que debía hacer lo que él me dijera por el hecho de ser su esposa, pero no claudiqué, no lo hice cuando era pequeña y estaba en aquella institución cuando menos ahora…". Tiempo después conoció al padre de su hijo pero ésta relación tampoco salió bien y ¿dónde está el padre del niño? No habla de él, "no se merece a Parys". Allison se las apaña muy bien sola, no le necesita; de pequeña tampoco tuvo a sus padres; Allison Lapper es una mujer fuerte. El pasado 30 de noviembre Allison ganó el renombrado premio The Women’s World Prize, en Alemania. Los jueces dijeron que Lapper había hecho muchas contribuciones prestigiosas al mundo del arte, al tiempo de haber desafiado las percepciones que la sociedad tiene sobre la maternidad y discapacidad. Fue el anterior presidente ruso, Mikhail Gorbachev quién le entregó el premio. El trabajo de Allison Lapper aparecerá como parte de la campaña de Amnistía Internacional que se titula "Imagínense un Mundo… sin violencia hacia las mujeres" . La exposición se inauguró el pasado 2 de diciembre en la Bargehouse, Oxo Tower Wharf de Londres.

Firmado: Judith Rudon - periodista

revista la otra pagina © Laotrapagina.com | Queremos que este sea un lugar propio en el que todo aquello que tenga relación con la mujer pueda ser escrito y publicado, comentado y debatido; también criticado, con buenas prácticas.
Desarrollo web: Olivier Bertoncello Data Consulting
Viernes 24 de marzo de 2017 - 11:11