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LA IGUALDAD COMO PRETEXTO

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LA IGUALDAD COMO PRETEXTO

El estilo abusivo de algunas mujeres, más concretamente algunas que dicen estar comprometidas con el feminismo, hace que otras mujeres sí comprometidas sientas que sería bueno permitir, de vez en cuando, aflorar la ira hacia ciertas señoras que comenten conductas déspotas. Abusar de la autoridad y tratar de someter y controlar a mujeres que no están de acuerdo con nuestra forma de pensar o que no comulgan con nuestra forma de hacer las cosas… es otra forma de violencia similar a laejercidaza por el patriarcado porque, mal que nos pese, algunas mujeres sí mantienen esas actitudes patriarcales contra las que, paradójicamente denuncian, dicen estar luchando. La autora del presente artículo expresa un pensamiento compartido pormuchas feministas.

Pocas personas se atreven en la actualidad a discutir en voz alta la importancia del principio de igualdad como elemento constructor de todo nuestro sistema jurídico y social. A ese principio le debemos la concreción de numerosos derechos tendentes a superar la inferioridad real de las mujeres sobre los hombres. Por eso me resulta tan penoso comprobar con relativa frecuencia que haypersonas que amparándose bajo el velo de la "defensa de la igualdad entre mujeres y hombres" cometen atrocidades más propias de un sistema machista que igualitario. Me refiero a algunos hombres que insisten en que ellos están a favor de la igualdad y luego muestran una visión de las mujeres despreciativas, o hacen todo lo posible para no pagar pensiones de alimentos o compensatorias. De hecho, en la actualidad está muy de moda entre algunos hombres pedir la guarda y custodia compartida no pensando en que sea lo más beneficioso para los hijos e hijas, sino pensando en evitar el pago de pensiones que gestione el otro progenitor, y en evitar que se adjudique el uso de la vivienda a esos menores y la madre. Pero también me refiero a algunasmujeres que se autoproclaman feministas, que dicen que trabajan por los derechos de las mujeres (y puede que lo hagan)  pero que ante discrepancias o frustraciones, no dudan en portarse como cualquier machista acostumbrado a gritos, insultos y difamaciones. Y lo peor de todo, bajo el pretexto de que defienden la igualdad.

En mi opinión, si queremos defender la igualdad y un modelo de relación interpersonal no machista debemos analizar cotidianamenteel comportamiento tanto de los hombres como el  nuestro, y apartar de nuestros estilos gritar a las personas con las que trabajamos (especialmente las que dependen de nosotras), manipular a personas con las que colaboramos para impedir que suceda algo que nos disgusta, usar la amenaza y las conductas atemorizantes como forma de conseguir nuestros fines… En fin, creo que debemos marcarclaramente la diferencia entre el estilo de relación abusivo, y el estilo de relación de las personas que defendemos la igualdad. Y estar atentas, ya que de poco sirve tener un estilo de comportamiento individual respetuoso e igualitario si luego formamos parte de grupos, instituciones o asociaciones, en los que las personas que actúan como representantes o que gozan de esa imagen, tienen un estilo abusivo.

Luchar por la igualdad no puede ser en ningún caso un pretexto para cometer conductas abusivas y violentas.

Amparo Díaz Ramos

Abogada y Experta en Violencia de Género

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Martes 24 de enero de 2017 - 01:56