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SEXUALIDAD PROSTITUIDA O SEXUALIDAD LIBRE

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SEXUALIDAD PROSTITUIDA    O    SEXUALIDAD LIBRE

La legalización /despenalización de la prostitución es un regalo para los proxenetas, los traficantes y la industria del sexo. La legalización/despenalización de la prostitución y de la industria del sexo promueve el tráfico sexual

  En las últimas investigaciones realizadas hablan las propias mujeres prostituidas acerca de la sexualidad que tienen que practicar en el comercio organizado de la prostitución.   El 90% de las mujeres que han dejado su pueblo, familia, su medio, para sobrevivir, no dicen que el motivo haya sido para buscar el placer sexual. Y casi el 10% restante, heroinómanas, ludópatas, excluidas socialmente, tampoco.  Hablan de "servicios normales', "servicios "especiales, "pases" "sexo rápido", se quejan de que tienen que adaptarse a las demandas del cliente.   La gran mayoría no relaciona la práctica de la prostitución con su sexualidad y tienen la expectativa de dejarlo cuando cumplan los objetivos que se marcaron. Preguntadas sobre si abandonarían la prostitución, todas afirman taxativamente que sí, "No hay mujer que esté a gusto en este trabajo" dicen textualmente.   Sin embargo, las personas que se rigen por el pensamiento neoliberal, desde fuera de la prostitución organizada, hablan de ella como de un ejercicio de libertad sexual. Es algo en lo que insisten los comerciantes del sexo, algunos progres, postmodernos… Nos suenan sus frases y recomendaciones: "la sexualidad no es un tabú. No hay que reprimirse. Vivamos el instinto sexual como tal. El hombre no se puede reprimir ante una mujer, hay que entenderlo…" A las mujeres les lanzan mil mensajes liberales: "Hay que hacer sexo sin miedo. Las mujeres deben de liberarse sexualmente. Aprended a tener orgasmos como nosotros. El aborto no es pecado ni delito. ¿Qué es eso del amor, el sentir…? Lo que falta es más meneo. Desde aquí, se hace la pregunta ¿Por qué no vender el sexo? "Cada persona que haga con su cuerpo lo que quiera y por supuesto, que se lo venda a quien quiera, porque una es muy dueña de vender su cuerpo en la prostitución…"  Son expresiones que más que a libertad, huelen a miseria sexual, a negocio lucrativo, a explotación… La sexualidad libre, por el contrario, huele a condiciones de elección, a sensualidad, a deseo, placer, comunicación, erotismo, energía vital, relajación,…para todas las personas.  Hay sectores sociales y personas, que rechazamos la compra-venta del cuerpo humano, no por prejuicios judeo-cristianos, como se dice alegremente de toda persona que no apoye la legalización de la prostitución, sino porque nos gusta el olor de la sexualidad libre y no el de la sexualidad prostituida.  Las que mejor saben distinguir uno y otro tipo de sexualidad, son las propias mujeres prostituidas por los puteros y comerciantes del sexo. En diversos estudios, ellas mismas manifiestan, que cualquier parecido de la sexualidad prostituida con la sexualidad libre es pura coincidencia.  ¿No será que se está llamando libertad sexual, a la sexualidad propia de la dictadura heterosexual, en la que el macho, en general, impone su deseo y en la prostitución en concreto, a cambio de dinero?Fdo. Partido Feminista- Alderdi Feminista (de Euskadi).

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Miércoles 20 de septiembre de 2017 - 16:37